Quién lo diría.
Lo juro, nunca lo pensé, que esto evolucionaría retomando el curso y… ¿cual es el refugio al que se puede recurrir ahora? Cuando me pierdo en los planos fotografiados, en el sephia o en el black and white, de verdad soy otro. Tomo los planos y los deshago sobre mi cama y les hago el amor a cada uno de ellos. Los de primerísimo primer plano son mas esforzados pues el pulso se te escapa de las manos y las ganas eternas de entrar en la foto, recaer sobre sus labios apasionadamente atormentan, pero NO. La fantasía de ese hombre está obsoleta, anacrónica y vulgar. Puesto que los infelices se topan unos a otros, en potencias. Porque siempre pudimos haber sido felices.- dicen.
Quién lo diría?
no sé.
Sólo que hay cosas que simplemente se escapan del lente fotográfico y eso, lo hace ordinario, patético y es la razón de porque se escriben estas cosas, en honor a otro fotógrafo, que se cree fuget.